El Teatro-Casino de Alcalá, arquitectura del Porfiriato

El Teatro-Casino Macedonio Alcalá de Oaxaca es uno de los más grandes ejemplos de la arquitectura que México vivió a lo largo del gobierno de Porfirio Díaz, etapa más conocida como “El Porfiriato”, una época de auge económico que permitió una actividad fuerte de construcción.

Una de las más grandes influencias para la arquitectura de la época fue la moda que existía entonces en Europa, específicamente en Francia, de tal suerte que los métodos y materiales como el hierro fundido y concreto permearon en gran parte de la segunda mitad del siglo XIX.

El eclecticismo llegó hasta Oaxaca, la ciudad natal del General Porfirio Díaz, donde se realizaron diversos edificios importantes con las características de la época, la más importante fue el Teatro Alcalá y el Casino, un inmueble realizado con cantera labrada, agregada con elementos neoclásicos y una cúpula de placas metálicas. Todo dio como conclusión un conjunto construido en 1795 metros cuadrados.

Este edificio fue inaugurado con cuatro espacios principales como lo eran el vestíbulo, sala, escenario y el casino. Además, tenía salones de fiestas, para lectura, billares, juegos de cartas (póker, blackjack y otras amenidades), también se podía jugar al dominó y ajedrez y existía un espacio para bar.

Había varios locales comerciales exteriores que hoy en día están ocupados por la Hemeroteca del Estado y una galería de arte.

El portal México Desconocido describió el vestíbulo del lugar como bien proporcionado y elegante, con una escalinata de mármol blanco y una alegoría del triunfo del arte en el techo. En esta zona de la sala se encuentra una obra firmada por Albino Mendoza, un pintor valenciano que era considerado de los grandes artistas de la época.

La sala del teatro tiene cinco localidades diferentes y tiene capacidad para poco menos de mil espectadores, además de que el escenario tiene una medida de 150 metros cuadrados. En su telón se encuentra la pintura de un paisaje mitológico griego, se aprecia el Partenón y el Monte Parnaso, además se logra ver el carro de Apolo tirado por cuatro caballos y está guiado por la Gloria.

A pesar de la espectacularidad artística, todos los detalles que tienen no están en un buen estado, a lo largo de la historia de este lugar el edificio sirvió como escenario de obras clásicas, óperas y muchas otras puestas en escena, los constantes eventos realizados ahí causaron graves en partes del inmueble, así como la falta de mantenimiento.

Una de las zonas que más daño llegó a presentar fue el arco principal del foro y sus molduras de plafón, presentaban desfasamiento gravitacional que podía provocar un colapso en cualquier momento, algo que provocó el cierre del teatro en 1990.

Por si fuera poco, el mobiliario del Casino también desapareció, además las puertas, ventanas y escaleras se encuentran con un estado de deterioro bastante avanzado, sin duda alguna, el lugar tuvo mejores momentos en su historia.

A pesar de todo, existen vestigios suficientes para reconstruir los sistemas ornamentales, tienen algunos patrones repetitivos que permiten su reproducción, aunque el trabajo para conservar y reparar deben ser sumamente cuidadosos para no causar daño en otras cosas como la acústica, algo muy importante en el teatro.

En el lejano 1993 comenzaron acciones para salvar y conservar el buen estado del edificio, todo bajo la coordinación de la Secretaría de Turismo. De acuerdo con el director de los trabajos, se respetó lo más posible de los arreglos originales, aunque algunos fragmentos sí debieron cambiarse.

En cuanto al tema de la restauración, la cúpula que remata el ángulo principal de las fachadas, esta se encuentra estructurada con placas de lámina en forma de escamas, sostenidas entre sí por cortes de material y remaches complementarios. En esta fachada se consolidó y sustituyó los fragmentos de piedra debilitados por los factores ambientales.

En cuanto al área original del Casino, hay una situación importante, porque actualmente se encuentra arruinada, pero la intención que se ha compartido es que este espacio será utilizado para un museo del teatro en Oaxaca o bien, un centro de enseñanzas.

La restauración del Teatro-Casino Alcalá será una labor de gran magnitud, solamente con la unión de los sectores de la sociedad será posible realizar un proyecto de recuperación de espacios culturales para el desarrollo de las artes escénicas.

Esta obra monumental desarrollada hace muchísimos años en el gobierno del General Porfirio Díaz se convirtió en una interacción armónica de las artes escénicas: poesía, música, danza, pintura, escultura e incluso ahí convivieron en su momento los juegos de azar, todo reunido en un edificio de características europeas, un sello clásico del Porfiriato en las construcciones ordenadas bajo su mandato.