La lotería mexicana se expande en los casinos

Máquinas tragaperras de lotería mexicana

Tanto los casinos físicos como los casinos online se nutren y están en constante búsqueda de nuevos juegos de azar que puedan interesar a sus clientes e incluso que puedan atraer a más jugadores potenciales a sus sistemas. Esos juegos deben cumplir unos requisitos y unas exigencias por parte de los dirigentes de estas salas. Unos requisitos que suelen pasar por la inmediatez y la rapidez con la que se pueda iniciar una nueva partida. Eso ha ido desplazando a juegos clásicos y muy populares, pero que exigían un tiempo de desarrollo que no se les ha dado.

Juegos como los de ruleta, los de máquinas tragamonedas o los que se basan en máquinas de vídeo son rápidos y permiten que los jugadores puedan pasar rápidamente de un juego a otro. Parece demostrado que este estilo da más beneficios a los casinos que otros en los que entraban prácticas como el tute o el presidente, por mencionar un par de ejemplos. Estos juegos han sido relegados a torneos especiales de grandes dimensiones que ofertan las casas de juego, aunque aún hay alguno que resiste y se instala en los salones de los casinos físicos más importantes o casinos en vivo de la red.

Entre ellos destaca un juego que tiene unas raíces muy profundas en México como es la lotería mexicana. Este es una especie de versión del bingo, pero que cuenta con importantes diferencias y excentricidades con respecto a cómo se practica en otros continentes. El lugar de proveniencia es muy similar, pero después al llegar a cada territorio se expande de una manera distinta. Además, la lotería es un juego que da pie a modificar las reglas y adaptarlas según corresponda. Por ello, los casinos de México siguen contando con ella a día de hoy.

En principio la versión clásica es la más popular y la que suponía un reclamo para el jugador a mediados el siglo XX, sin embargo, poco a poco ha ido entrando en las máquinas tragamonedas y en los artilugios más destacados del sector. Un juego de la tierra y que recientemente se está expandiendo también hacia el mercado internacional. Los casinos de ciudades tan emblemáticas como Las Vegas han decidido incluirlo en su repertorio de juegos, ante su creciente popularidad.

¿De dónde viene la lotería mexicana?

Como el bingo, la lotería mexicana parece tener sus orígenes en Italia. La época del imperio romano ya ejerció una fuerte influencia, con escritos en los que se mencionaba un juego en el que había que ir completando una tabla de madera que contenía figuras. Una vez que se conseguían todas se entregaba algún premio al jugador, exactamente igual que ocurre ahora en la lotería actual. En el siglo XVIII se expandió al resto del continente europeo y también llegaría a Nueva España, en territorio nacional. Allí eran las altas esferas las que se permitían el lujo de practicarlo, pero siempre conservando las figuras como hilo conductor del juego.

Cartas de lotería mexicana

Durante la guerra independentista mexicana se terminó la exclusividad de la lotería. Los soldados necesitaban algún pasatiempo con el que desviar la atención del conflicto en sus ratos libres y este juego fue la solución. Se hizo tan popular entre los batallones que las ferias de los diferentes condados no tardaron en incluirlo y en empezar a expandirlo como cultura popular entre la población. Todo el mundo sabía practicarlo, se jugaba en las casas y en los locales dónde habitualmente se reunían jugadores para apostar en juegos de mesa.

En México, el juego quedó con 54 cartas disponibles, cada una con un nombre concreto. El gallo, el barril, el soldado, la estrella, la muerte, el apache, el sol o la rana. Todos ellos son símbolos de la lotería. Las tablas de las que dispone cada jugador son de 16 casillas, en estilo de cuatro filas y cuatro columnas. Eso le da al jugador más probabilidades de ganar que en las versiones de bingo muy difundidas que se practican en Estados Unidos o en España. En ambos lugares se utilizan números en lugar de figuras, y mientras que en tierras americanas se suelen utilizar del 1 al 75, en tierras hispanas se usa hasta el 90. Eso hace que haya más combinaciones de cartones y que las posibilidades de victoria desciendan.

Su expansión en multitud de plataformas

La forma más clásica de jugar a la lotería mexicana es en un salón presencial. En las últimas décadas del siglo XX era muy popular que parejas salieran a cenar a un restaurante y que después decidieran acudir a un local de lotería para tratar de sacar algún beneficio y pasar un rato agradable. Incluso los propios salones ofrecían ofertas relacionadas con la gastronomía para que la propia comida se sirviera mientras los jugadores disfrutaban del juego.

Desde el puesto de control una persona llevaba la voz cantante anunciando por megafonía los símbolos que iban saliendo, mientras que otra persona iba extrayéndolos. Así hasta que resultaba un ganador final de la partida. Pero en la actualidad esta forma de juego ha quedado para los más románticos y los amantes del juego que se practicaba en épocas pasadas. La realidad virtual se ha extendido en la lotería de forma que puede llegar a mucha más gente.

lotería mexicana slot

Los slots de lotería son muy habituales, con diferentes temáticas y ritmos. El jugador no necesita competir contra otros, sino que opta a llevarse el bote acumulado de la máquina y las líneas de pago correspondientes de los cartones. Además, se puede aumentar la velocidad de extracción de las figuras, incluso hacer que la propia máquina recoja los premios de forma automática y empiece una nueva partida.

Las vídeo máquinas, o vídeo bingos, también son muy populares. Estas conectan a muchos jugadores que están jugando al mismo tiempo. Las partidas se inician todas a la misma hora en diferentes casinos y el que primero complete su tabla se lleva el premio.

Para tratar de que estas máquinas no se queden con todo el mercado, algunos casinos online mexicanos cuentan con bonos y promociones exclusivas para el juego de la lotería. Igual ocurre en los casinos físicos, en los que las noches de lotería son obligadas con botes especiales y muy rentables. Diversas formas de disfrutar de un juego típico de México.