Las supersticiones en los casinos

dados-2

¿Qué son las supersticiones? Pues se trata de la creencia de que existen gestos, palabras, objetos… con la capacidad de atraer buena o mala suerte. No hace falta ser un gran creyente de la existencia de la magia o de la posibilidad de modificar el destino, basta con que ante una situación que nos preocupa o si deseamos con mucha fuerza conseguir algo nos dejemos llevar por creencias personales o populares. ¿Quién no ha cruzado los dedos alguna vez para atraer la buena suerte?

Los casinos son buenos lugares para observar las supersticiones más variadas, ya que se trata de lugares donde todos estamos intentando atraer la suerte a nuestra mano. En una mesa donde la bola de la ruleta gira cada vez más lento es muy probable encontrar a jugadores repitiendo algunas palabras, tocando el amuleto que llevan en el bolsillo o simplemente rogándole a la bola que se detenga en el lugar escogido: ¿cuáles son las supersticiones más comunes en un casino?

  • La pata de conejo: ¿Sabías que algunos actores (un colectivo bastante supersticioso) se maquillan con una pata de conejo a modo de pincel? Pues desde hace mucho más de veinte siglos existe esta superstición, que para ser bien ejecutada requiere que la pata en cuestión sea la izquierda trasera y se lleve en el bolsillo trasero. Además, según consultamos en la red el conejo ha de ser cazado por un bizco cuyo cumpleaños coincida con Halloween y que permanezca soltero. Otros amuletos que podrás encontrar en el bolsillo de un jugador supersticioso son los tréboles de cuatro hojas o las herraduras.
  • Afortunado en el amor, desafortunado en el juego: por este refrán tan antiguo muchos jugadores nunca van acompañados por sus parejas al casino.
  • El número trece: esta superstición está originada en la Santa Cena, donde fueron trece los asistentes y uno de ellos posibilitó que apresaran a Jesucristo. Sin embargo hay quien lo escoge como número favorito, precisamente por ser tan impopular. Otros números también son considerados afortunados o no y en realidad difiere mucho de una cultura a otra.
  • Jugar en la misma mesa o sentado a la misma silla: es habitual que si alguien ha tenido suerte, quiera repetir el escenario para encontrarla en el mismo sitio. Se repite el escenario para recrear el momento en que se ganó. Aquí podíamos incluir a las personas que repiten una prenda (calcetín, camisa, etc… ) que llevaban puesta la vez que más suerte han tenido.
  • Llevar colores que atraen la suerte: el dorado y el rojo son los favoritos de los jugadores. También el verde (el color de los billetes). El amarillo en cambio no suele ser bienvenido.
  • Tocar madera: un gesto habitual, aunque las mesas y sillas tienen patas y parece que no son lo idóneo.
  • No apostar si has derramado la sal en la comida: si ha ocurrido ese infortunio, no va a haber en México un casino lo suficientemente grande como para que un supersticioso arriesgue sus pesos ese día. Probablemente ocurra igual si un gato negro tiene la mala pata de cruzarse en su camino.
  • Pedir un deseo si se te cae una pestaña: se le puede pedir que tu mano sea la ganadora.
  • Lanzar los dados estando apoyado sobre la pierna derecha.
  • Tener dos Jotas en el Texas Hold’em: es una combinación de cartas que se considera desafortunada.
  • Tener trío de seises: el 666 es el número que algunos textos y las creencias populares atribuyen al demonio.
  • Sentarse con las piernas cruzadas: ¡Mal! Estás haciendo barrera a la buena suerte (y es malo para la circulación). Piernas en paralelo son requisito esencial en los casinos.

Nos salen un buen número de supersticiones y estamos seguros de que aún nos dejamos alguna. Está claro que el hombre desde siempre ha intentado influir en el azar a través de su propia energía, aunque lo haga a sabiendas de que todo pueda ocurrir (por eso jugar es emocionante).

Pero el pueblo que se lleva el premio de supersticiones en el casino es sin duda el chino: les dedicamos un apartado propio por varios motivos, ya que las tienen en un buen número y las cumplen estrictamente (un importante casino de Las Vegas tuvo que modificar su entrada principal, con forma de boca de león, ya que los jugadores chinos no se atrevían a jugar después de cruzarla). Y también porque es un país emisor de turismo que esperamos llene, además de nuestro patrimonio arqueológico y natural; nuestros casinos:

  • Las ranas: los chinos creen que las ranas son buenas y son felices viendo a las hombres ganar. Y también que atraen la suerte así que es fácil encontrar pequeños amuletos en forma de batracio en los bolsillos de un jugador chino.
  • El número ocho y el cuatro: el primero es el de la buena suerte y el segundo el de la mala, malísima suerte.
  • El color rojo: es habitual que lleven alguna prenda de este color ya que atrae, según su tradición, a la fortuna.
  • Tocar el hombro a alguien que está jugando: ¡no lo hagas! Para ellos es motivo de mala suerte.

Estamos seguros de que los jugadores de casino en línea también tienen las suyas y repiten algún gesto o palabra mientras ven la pantalla de juego evolucionar: ¡Ojalá os traiga mucha suerte!