Casino de Saltillo: ícono del noroeste de México

Si un día paseas por Coahuila, un punto imperdible es el de Saltillo, su capital. Esta ciudad, con una población de 1,030,200 habitantes, es la decimocuarta ciudad más poblada del país, ubicándose en la zona noroeste del mapa. De hecho, ya hemos visto que esta zona geográfica es rica en lo que a casinos se refiere.

Calurosa y amigable, Saltillo/los-5-mejores-casinos-del-norte-de-mexico/ presume uno de sus edificios icónicos: el Casino de Saltillo, el cual se encuentra justamente en una de las esquinas de la Plaza de Armas, mientras que el Palacio de Gobierno, la Catedral y las Galerías de la Secretaría de Cultura se encuentran en las otras esquinas.

El Casino de Saltillo fue fundado en diciembre de 1874 por el general Carlos Fuero (1844-1892), militar y político mexicano que peleó en la Guerra de Reforma, la Segunda Intervención Francesa y la Revolución de Tuxtepec. Además, también se desempeñó como gobernador de Coahuila, Nuevo León, Chihuahua y Durango.

Tomó el nombre de Casino Militar, pasándose a denominar Casino de La Unión, luego Casino García Carrillo y, eventualmente, su nombre actual.  Este casino tuvo sede una casa en la calle de Hidalgo, muy cerca de su sede actual, mudándose a su sede actual hasta 1900. Sigue en la misma calle, pero ahora en esquina con Juárez.

Se construyó con base de cantera, convirtiéndose rápidamente en uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, también por su estilo grecorromano. Presume una fachada de tres arcos, los cuales dan acceso a la puerta principal, así como balcones en el segundo piso con columnas jónicas.

La planta baja cuenta con un salón de Reinas y un Salón de Presidentes, con retratos de muchos de ellos en sus paredes. Incluso destaca un gran retrato del general Carlos Fuero. Además, su sótano albergaba un boliche, además de su sala de juegos, donde era común reunirse para disfrutar de cartas como póker o blackjack.

Sin embargo, no todo fue sencillo para este casino, pues sufrió un terrible incendio en febrero de 1914, como daño colateral de la Revolución Mexicana. Durante la revuelta de Victoriano de la Huerta, el general Joaquín Mass perdió Saltillo, por lo que dio una grotesca orden.

¿Cuál fue el infame mandato? Ordenó incendiar todos los edificios que pudieran, pero solo lograron prenderle fuego al Casino de Saltillo, causándoles grandes daños y una reconstrucción que tomó muchos años en concretarse.

Pese al siniestro, no se perdió nada en este complejo, al punto de que se pudo restaurar su majestuosa arquitectura y sirvió como un punto de tertulia para las altas clases de la sociedad, que seguían reuniéndose para distraerse un poco con bailes y juegos de cartas.

Sin embargo, pasaron los años y el casino comenzó a adaptarse a los tiempos modernos, consciente de que una ciudad en constante crecimiento como Saltillo requería que un edificio tan icónico también se adaptara, pero sin perder su esencia.

Al igual que otros casinos como el Cosmopolita de San Rafael o el de Agua Caliente en Tijuana, no ofrece juegos como tal, pero sigue formando parte de la historia mexicana.

El boliche del sótano ha desaparecido y se instaló una especie de club nocturno para jóvenes, mientras que su azotea fue modificada para poder recibir eventos al aire libre. Asimismo, el edificio obtuvo una casa vecina que se convirtió en estacionamiento, sin mencionar un bar.

Su par de ventanas del segundo piso son bastante reconocidas, pues muchos personajes importantes se han asomado para disfrutar de los diversos eventos que se realizan en la Plaza de Armas, entre los que destacan los Gritos de Independencia del 15 de septiembre, además de que es un lugar privilegiado para disfrutar de las serenatas de la Banda del Estado cada jueves.

Desde hace sesenta años se desarrollan los populares bailes Blanco y Negro, los cuales congregan a diversos competidores. Además, el Casino de Saltillo suele organizar concursos de belleza para elegir a su reina saltillense y celebrar un baile.

Por si esto no fuera suficiente, el Casino de Saltillo también está disponible para ofrecerse como recinto para los bailes de graduación de los colegios, además de que sus socios pueden hacer sus fiestas de bodas y XV años en sus instalaciones.

Lo que no queda ninguna duda es que puedes ir a Saltillo y todos te dirán al instante sobre el Casino de Saltillo, un orgullo coahuilense que representa belleza, cultura y tradición de la ciudad. Un edificio hermoso y que ocupa un lugar inamovible para los saltillenses, al ser testigo eterno de todas las fiestas patrias de septiembre y, por supuesto, parte de la extensa historia de casinos en México.